Alergia a los ácaros del polvo

¿Alguna vez se ha sentido como si tuviera un resfriado interminable? Si es así, es posible que tenga alergia a los ácaros del polvo. Los ácaros del polvo son unos microorganismos diminutos que son imposibles de ver, incluso con un microscopio. Los ácaros se desarrollan con temperaturas de 20 a 25 °C (68 a 77 °F) y prefieren niveles de humedad entre el 70 y el 80%.

Los ácaros del polvo viven en materiales blandos como almohadas, colchones, ropa de cama, muebles tapizados, alfombras, juguetes de peluche y animales de felpa. A menudo, los síntomas pueden empeorar durante o justo después de una limpieza. Pasar la aspiradora, limpiar el polvo o barrer puede agitar los ácaros del polvo, lo cual facilita su inhalación.

SÍNTOMAS COMUNES DE LA ALERGIA A LOS ÁCAROS DEL POLVO

Los síntomas indicados son también comunes a otras alergias, por lo que deberá consultar a su médico para asegurarse de que los síntomas están relacionados con los ácaros del polvo.

Es muy fácil que los ácaros del polvo se introduzcan en los ojos o la nariz. Algunos son tan pequeños que pueden entrar en los pulmones. Las proteínas contenidas en las heces de los ácaros es lo que, al inhalarse, produce síntomas similares a los de la rinitis alérgica o alergia al polen, entre los que se incluyen:

  • Estornudos
  • Goteo o congestión nasal
  • Picor de ojos, ojos rojos u ojos llorosos
  • Picor de nariz, boca o garganta
  • Goteo postnasal
  • Sibilancias, tos
  • Opresión en el pecho
  • Dificultad respiratoria

SÍNTOMAS COMUNES DE LA ALERGIA A LOS ÁCAROS DEL POLVO

Es muy fácil que los ácaros del polvo se introduzcan en los ojos o la nariz. Algunos son tan pequeños que pueden entrar en los pulmones. Las proteínas contenidas en las heces de los ácaros es lo que, al inhalarse, produce síntomas similares a los de la rinitis alérgica o alergia al polen, entre los que se incluyen:

  • Estornudos
  • Goteo o congestión nasal
  • Picor de ojos, ojos rojos u ojos llorosos
  • Picor de nariz, boca o garganta
  • Goteo postnasal
  • Sibilancias, tos
  • Opresión en el pecho
  • Dificultad respiratoria